Afeitado perfecto en 4 pasos

Afeitado perfecto en 4 pasos

La piel de los hombres es un 25% más gruesa que la de las mujeres, pero no por eso deja de sufrir irritaciones debidas sobretodo a los afeitados diarios. Este artículo está dedicado a todos aquellos a los que el ritual de afeitarse se ha convertido en un suplicio diario.

Para conseguir un afeitado óptimo es importantísimo que la piel se encuentre en buen estado. Esto se consigue con una buena limpieza e hidratación diarias, evitando así descamaciones y tirones. Realizar una exfoliación semanal también os ayudará a mejorar el estado de vuestra piel erradicando incluso los pelos enquistados.

El mejor momento para afeitarse sería por la mañana, 10 minutos después de levantaros para darle tiempo a la piel a reducir la inflamación por causa del sueño, o después de la ducha, porque el uso del agua caliente abrirá el poro y ablandará la barba.

Veamos cuatro sencillos pasos que conseguirán facilitar vuestro afeitado evitando al mismo tiempo esas irritaciones tan molestas que se producen después del mismo.

1. Recortar barba larga
Este paso es opcional siempre que la barba no sea de más de 5 o 6 días (dependiendo de la velocidad de crecimiento del bello facial en cada caso). Podéis recortarla con la ayuda de una cortadora de pelo eléctrica rebajándola lo máximo posible. Si vas a darte una ducha realiza este paso antes.

2. Ablandar la barba
Para ello hazlo con abundante agua templada, evitando el agua muy caliente para no producir sequedad y enrojecimiento de la piel.
Este paso no sería necesario si has optado por afeitarte inmediatamente después de haberte duchado.

3. Afeitado
Utiliza maquinillas de dos o más hojas, que no hayan sido usadas más de dos veces (en caso de ser maquinillas desechables económicas).

Usar buenos productos es tan importante como que sean los indicados para tu piel. Si es normal/mixta utiliza crema de afeitado aplicada con brocha (ayudarás a que ésta penetre en los poros y levante la barba), si por el contrario es sensible, opta por las espumas o geles (ya que contienen microcápsulas que protegen la piel del contacto directo de las cuchillas) aplicándolos con un suave masaje. Además, debéis recordar que si vuestra piel se irrita con facilidad siempre podréis optar por una gama de productos orientada hacia este tipo de pieles.

La primera pasada de cuchilla hazla en el sentido del nacimiento del bello, la segunda en diagonal y la tercera a contrapelo (piensa que esta última es la más comprometida y delicada). No apures el afeitado y realízalo en pases cortos sin presionar, empezando por los laterales de la cara y cuello, dejando para el final el bigote y la barbilla.

4. Calmar e hidratar la piel
Una vez hayas finalizado el afeitado retira los restos de jabón con abundante agua fría para ayudar a cerrar los poros. Utiliza una loción hidratante o gel de aloe vera y evita los after shave que contengan alcohol (irritan y resecan la piel).

Recuerda que debes cuidar la cuchilla con la que te afeitas, limpiándola con abundante agua y sin secarla con la toalla para no dañar la hoja.

Para terminar, deja descansar la piel uno o dos días a la semana para hidratarla y regenerarla con la ayuda de un exfoliante y una mascarilla.

Ahora chicas, vuestros novios y maridos ya no tendrán excusa para no afeitarse habitualmente. O por lo menos eso espero.

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