Un tónico por favor

Un tónico por favor

Cuando le preguntas a una persona si utiliza un tónico facial después de lavarse la cara, su respuesta es siempre la misma: «no lo utilizo porque en realidad no sé muy bien para qué sirve». Quizás la falta de información sobre este producto hace que prescindamos de él, hecho que nos impide aprovechar los múltiples beneficios que tiene para la piel.

A continuación enumeraré cuáles son algunas de las propiedades de este producto:

  • Equilibra el ph cutáneo después de la limpieza diaria, ya sea con leche limpiadora, espuma o gel. Debéis saber que todos los limpiadores tienen un ph alcalino, mientras que la piel un ph ácido al igual que el tónico, ayudando así a evitar la descamación y deshidratación de la misma.
  • Aporta frescor a la piel si lo pulverizas en forma de bruma en cualquier momento del día, incluso en verano si estás tomando el sol en la playa resulta muy refrescante (recuerda usar uno que sea sin alcohol).
  • Ayuda a mejorar la hidratación de las pieles más exigentes.
  • Los hay con propiedades equilibrantes, reafirmantes o calmantes, según sea tu tipo de piel: mixta/grasa, madura o sensible respectivamente.
  • Algunos ayudan a cerrar los poros, sobre todo los que están indicados para las pieles grasas, ya que llevan en su formulación alcohol e ingredientes astringentes .
  • Aumenta y mejora la circulación sanguínea en la zona donde lo has aplicado, ayudanto a penetrar mejor la crema hidratante que apliques a continuación.
  • Revitaliza y rejuvenece aportando luminosidad y dándole a la piel un aspecto rosado y saludable.

Aparte de todas estas propiedades inherentes al propio producto, existen en el mercado distintas calidades y marcas en las que sus ingredientes activos pueden variar, haciendo que unos u otros se adapten mejor a tu tipo de piel.

Una vez hayas adquirido tu tónico, debes aplicarlo siempre con la piel seca, después de la limpieza diaria y antes de la crema hidratante. En cuanto a la forma de aplicarlo, puedes decidirte por cualquiera de estos métodos:

  • Empapa un disco de algodón y haz varias pasadas sobre la piel suavemente. Esta es la forma más utilizada, pero también con la que más producto gastarás.
  • Aplícalo en forma de bruma con un spray o pulverizador. Para ello cierra los ojos y realiza una o dos pulverizaciones sobre todo el rostro, luego seca con una toalla suave o un pañuelo de papel. Esta es la forma más refrescante y calmante.
  • Deposita un poco de producto en la cuenca de tu mano y repártelo por todo el rostro con ligeras presiones hasta su completa absorción.
  • Haz lo mismo que en el punto anterior, pero luego baja la cabeza (mirando hacia el suelo) y realiza tecleteos y pellizqueos con los dedos para aumentar el riego sanguíneo y mejorar la penetración posterior de la crema.
  • Esta es la técnica más profesional y efectiva para aprovechar mejor los ingredientes del tónico.

Ahora que llega el buen tiempo (es un decir!!), puedes conservar el tónico en la nevera para potenciar su efecto refrescante.

Como puedes comprobar, se trata de un producto muy completo que cubre casi todas las necesidades de la piel. Si te acostumbras a utilizarlo, luego no podrás pasar sin él.

 

NOTA: Como último truco, puedes aplicarlo sobre el maquillaje en forma de bruma para que te dure más tiempo, y también a mediodía para refrescar y fijar el mismo, aportándole luminosidad y frescura.

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