Saca el máximo partido de tus cosméticos I

Saca el máximo partido de tus cosméticos I

Probablemente alguna de vosotras habéis tirado a la basura más de un cosmético a punto de agotarse, quizás por el aburrimiento de verlo en el armario o simplemente porque no os gustaba, cosa que por desgracia nos ocurre muy a menudo. Otra de las cosas que solemos hacer es deshacernos de productos que todavía se podrían aprovechar mejor. En una palabra, si nos paramos a echar cuentas de todo lo que tiramos, el resultado es mucho dinero perdido. Para que esto no os vuelva a ocurrir os contaré en dos artículos unos pequeños trucos muy sencillos y recomendaciones que podéis hacer con esos productos para darles una segunda vida y así sacarles el máximo partido. Comencemos…

  • Del tubo de tu crema facial por más que lo aprietas ya no sale nada de producto, pero si lo cortas con unas tijeras te sorprenderá la cantidad de crema que todavía hay en su interior. Una vez que lo hayas cortado, encaja ambas partes del tubo (una dentro de otra) y envuélvelo en film transparente para que el producto no se oxide con el aire. Si el clima donde vives es cálido, puedes guardar el tubo en la nevera para que se mantenga fresco hasta que lo termines.
  • Conserva tus cosméticos alejados del sol o de fuentes de calor (como estufas, radiadores…) y también de la humedad. De este modo alargarás la vida de los mismos y no se estropearán antes de tiempo.
  • Si tienes una laca de uñas que está seca e inservible, añádele unas gotas de diluyente para esmaltes, luego agítalo bien para que se mezclen ambos productos y mete el esmalte en la nevera para que no vuelva a secarse. Recuerda que si no tienes diluyente puedes sustituirlo por acetona pura (la encontrarás en tiendas de productos de belleza y es muy económica).
    Otro truco que puedes hacer es limpiar bien la boquilla del frasco del esmalte con un algodón empapado en acetona, ya que muchas veces está lleno de laca de uñas seca que impide que el frasco quede bien cerrado favoreciendo así la entrada de aire y la evaporación del producto que contiene.
  • Cuando cambies tu cepillo de dientes, no tires el que has usado y reutilízalo para exfoliar tus labios una vez por semana o, si lo prefieres, para peinar tus cejas. Resulta un utensilio más de belleza muy práctico y económico.
  • Te has comprado una crema facial que no te gusta o le sienta mal a tu piel y no sabes qué hacer con ella. No la tires, siempre puedes utilizarla para hidratar otras zonas de tu cuerpo (codos, rodillas, pies, piernas…). Si la crema en cuestión resulta ser muy grasa también puedes usarla para limpiar prendas de cuero y piel (chaquetas, bolsos, zapatos…), te quedarán muy suaves y brillantes.
  • Has comprado un tónico purificante con alcohol que te reseca demasiado la piel. Dale una segunda vida metiéndolo en un frasco pulverizador con agua, te servirá para limpiar espejos y cristales.
  • Tu perfume favorito está a punto de acabarse y no te da el presupuesto para comprarte otro hasta el próximo mes. Alarga su vida metiéndolo en un atomizador con un poco de agua (mezcla el doble de agua que de perfume). Agítalo para que se mezcle todo bien y obtendrás un agua de perfume del mismo aroma.
    También puedes hacer lo mismo mezclando el perfume con una crema corporal que no tenga olor (ésta debe ser una crema acuosa no grasa para que la mezcla se haga homogénea), obteniendo así una crema perfumada.
  • Si tienes una laca de uñas transparente y una sombra de ojos a punto de agotarse, puedes mezclar ambos productos obteniendo así un color de esmalte exclusivo.

Esto ha sido todo por hoy, nos vemos en la próximo post con la segunda parte de este artículo que estará dedicado a los cosméticos de maquillaje.

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